PLASTICOS!!!                                                     Por J. N. Faña / Consultor Ambiental

Sabía usted que la especie “más inteligente” del planeta Tierra tira sin ningún tratamiento ni separación, alrededor 0,67 kg de residuos por persona/día, lo que equivale a cerca de 4 millones de toneladas diarias.

De estas el 12.8 por ciento es de plástico, es decir, estos son descartados o tirados en las calles, en playas, orillas de ríos,  vertederos, barrios, campos, etc. contaminando el agua subterránea, las aguas superficiales y el suelo con productos químicos nocivos y microorganismos que se acumulan y se incuban en los recipientes. Y al final estos residuos plásticos van a parar a cañadas, ríos; y finalmente al mar, donde los efectos de la contaminación marina debido a los plásticos, casi no la podemos imaginar.

Los efectos sobre mares y océanos son similares a que en la tierra y están empezando a sentirse. Según un estudio de la NMOC cerca de 12.7 millones de toneladas de residuos plásticos están siendo depositados directa e indirectamente en el océano anualmente.

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente deduce que en la actualidad es posible que ya existan 51 billones de partículas de micro-plástico en los mares. Una parte de estos proviene de la tierra debido a la mala administración y eliminación de residuos, pero también de grandes embarcaciones, de plataformas petrolíferas etc.

Entre todas las posibles amenazas a la vida marina y los océanos, los plásticos constituyen la mayor amenaza para el mar y de sus habitantes. Debido a esta situación, la parte de la población que ya ha adquirido conciencia acerca de la problemática, deberíamos plantearnos colaborar de diferentes modos a su prevención, reducción y control.

Conforme con el Sr. Erich Lawson, que es un gran apasionado por ambiente y su cuidado, además del reciclaje; podemos hacer algunas cosas interesantes para mejorar esta condición de contaminación costero-marina, y aportar nuestro grano de arena con este propósito:

1, Reducir su dependencia del plástico y reciclar los objetos plásticos de un solo uso; tales como cubiertos plásticos, placas de plástico, botellas de agua y refrescos, vasos y platos plásticos, embalajes, bolsas de plástico, etc. Una gran cantidad de los países ya han impuesto una prohibición a las bolsas desechables de plástico y otros artículos como los sorbetes plásticos; o han promulgado leyes para abolir la producción, el uso, y el desperdicio de plástico. Estos esfuerzos deben ser seguidos a escala global para que sean medidas efectivas; y usted puede hacer su propio aporte para procurar reducir, reusar, reciclar o triturar sus propios residuos de plástico - o mejor aún, negándose a utilizar estos artículos por completo o cada vez menos.

2. Desarrollo de las alternativas para que las industrias acepten acuerdos, responsabilidades ambientales, arreglos o acuerdos para la sustitución de los mismos.  Además se pueden imponer cargas fiscales, tasas, multas e impuestos a las que no deseen  obtemperar a la reducción o sustitución y sobre el uso y producción de contaminantes plásticos. Un gran ejemplo de esto se puede ver en Noruega; el planteo es muy simple: cada vez que una persona compra un refresco, paga una corona más por el recipiente. Si deposita luego el envase vacío en una máquina especialmente diseñada para ello que se encuentra en numerosas tiendas de la ciudad, recupera el dinero, y el recipiente es reciclado o reusado en industrias especializadas. Aseguran que este método es el más eficiente en términos económicos para resolver la situación (ver video en: https://www.bbc.com/mundo/media-42978164).

Los gobiernos de todos los países necesitan empezar programas similares o aplicar impuestos o cuotas en la producción y uso de los contaminantes de plástico en sus respectivos países. Deberán contemplar también que la producción de objetos fabricados  con plásticos reciclados tengan incentivos fiscales.

3. Un gran aporte sería establecer un programa internacional de ayuda, para una mejor gestión de residuos y reciclaje de infraestructura, tales como la aplicación de la utilización de trituradoras industriales para el reciclaje. Aumentar el control y vigilancia, para detener el flujo de residuos plásticos en el mar. Los estudios realizados al respecto estiman que más de 70 por ciento de todos los residuos plásticos termina en el océano finalmente. Gradualmente tiende a romper en partículas con el tiempo, pero es imposible decir lo que pasa a estas partículas o cómo deshacerse de ellos. Es importante que aumentamos nuestros esfuerzos para promover la investigación sobre los efectos secundarios negativos de los residuos plásticos en nuestro medio ambiente, así como tomar las acciones pertinentes y supervisar el flujo de residuos.

4. Participar en jornadas de limpieza de playas o ríos, ayudando físicamente a eliminar los residuos plásticos de una zona afectada o la prevención de que lleguen a ella. Usted puede elegir unirse a una jornada de limpieza de una organización, ya sea esta de la sociedad civil o gubernamental, para ayudar en esos aspectos. Aunque es una acción temporal y limitada en cuanto a espacio, sirve muy bien para incentivar a la gente, especialmente a la juventud y a las empresas progresistas; para que tomen conciencia de la problemática y se vayan comprometiendo a realizar su aporte para el manejo racional, prevención, corrección y control de la contaminación por plásticos.

5. Aumentar la demanda de plástico reciclado y de negocios idear ideas creativas para utilizar las inmensas cantidades de materiales plásticos  de un solo uso. Los países y sus gobernantes deberían desarrollar sus propias demandas de plástico reciclado y la mejor manera de hacerlo es apoyando a los fabricantes o industriales en el desarrollo de la tecnología que puede utilizar plástico reciclado.

Hay algunos emprendimientos interesantes en ese sentido, pero como ejemplo le ofrecimos uno al inicio de este artículo, que está resolviendo el problema de no saber qué hacer con tantos plásticos desechables, y al mismo tiempo resolviendo el problema social de carencia de viviendas dignas para la clase baja y media-baja y para innovadores de clase media-alta que se atreven a ser diferentes y a apostar por la preservación de los recursos naturales potencialmente renovables…